Otra actividad del pueblo es andar a caballo, en la glorieta de la Diana cazadora hay quienes te rentan sus caballos por un rato y puedes andar por sus camellones en el boulevard que honestamente tienen una vista bonita.

Para el 15 y 16 de septiembre las obvias fiestas patrias con un simulacro de la guerra de independencia que para entrar solo se necesita adrenalina por los naranjazos que vuelan por todos lados. 

masajes, sol, balnearios y    aire de provicincia. 

Para sus fiestas y tradiciones he de comentarte que el segundo viernes de cuaresma se lleva a cabo la fiesta tradicional del Señor del Perdón, es acompañada por bandas de viento, danzas de tecuanes, juegos mecánicos y por supuesto fuegos pirotécnicos. 

Para el tema de las artesanías, en Tecomatepec, que es una comunidad rumbo al este del pueblo, hay artesanos del barro, puedes ir por macetas, vajillas y muchos artículos más. Y por supuesto no puedes dejar de comer el tradicional dulce de pipián así como los jamoncillos de leche de diferentes sabores. Debes de ir. 

Ahora es el turno de Ixtapan de la Sal, una vez que terminé mi recorrido en Tonatico, qué es el municipio vecino y con el que forman un corredor turístico, me di a la tarea de recorrer y averiguar sus fiestas y tradiciones.

En cosa de los alimentos, sagrados alimentos, deberás probar los chilacayotes en pipián y carne de cerdo, el mole rojo con guajolote y la pancita de res o el menudo. Los restaurantes de aquí están casi por todo el pueblo, son diversos y existen para todos los presupuestos.

Me llama mucho la atención la cantidad de Spa´s que hay y existen tres balnearios, dos de ellos privados y el municipal, éste último está en el centro del municipio y cuenta con su alberca con tobogán y tinas romanas así como la obvia alberca de aguas termales. Para mi gusto y en mi muy particular punto de vista le falta pastito para asolearte, pero de ahí en fuera todo es genial.

Para pasar la tarde/noche puedes ir al centro del municipio, hay una fuente danzante y puedes comerte un elote o cualquier antojito sentado en sus banquitas con un aire de provincia.